El mono caí o capuchino

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♦ UN PRIMATE DE JOPO OSCURO

♦ Uno de los pocos monos que habitan Argentina es el mono caí, cuya denominación científica es Cebus apella. Se trata de unos animales extraordinariamente adaptados a la vida en la copa de los árboles, donde se mueven sin dificultades, saltando incluso de rama en rama a la búsqueda de los bocados que constituyen su alimento. Es un animal de nuestras selvas y su futuro está directamente relacionado a ellas.

Dueños de una notable agilidad, los monos caí, Cebus apella, no tienen inconvenientes en desplazarse saltando de rama en rama de los árboles. Fotografía: Matías Chavez.

♦ Por Jorge Néstor Samaniego

♦ Con notas sobre distribución y sistemática por Elio Daniel Rodríguez

♦ El nombre científico del monó caí, capuchino o mono de los organilleros, como también se lo llama, es  Cebus apella. Bajo el nombre técnico de “apella” se agrupan todas las formas de Cebus que poseen una coloración negra o muy oscura en la parte superior de la cabeza.

Esta especie de mono figura entre las pocas que se encuentran en Argentina; habita desde Colombia y el sur de Venezuela hasta Bolivia, el este de Paraguay y el norte de Argentina, encontrándoselo aquí en las provincias de Jujuy, Salta y Misiones. En el noroeste argentino su ambiente es el de la Selva Tucumano-Boliviana (Yungas).  La especie también fue citada para Formosa, pero podría tratarse en este caso de ejemplares escapados de cautiverio. Dos subespecies tienen distribución en Argentina: C. a. paraguayanus y C. a. nigritus. De ellas, la que está presente en el noroeste del país es la primera.

Los hábitos de esta especie son netamente diurnos. A los individuos se los puede encontrar en las altas ramas de los árboles de la selva, donde ocupan la mayor parte de su tiempo buscando alimento, de manera exageradamente minuciosa; apetecen desde frutos, brotes tiernos, semillas, insectos, huevos hasta pichones de aves, sin despreciar pequeñas aves adultas a las que logran atrapar gracias a su increíble agilidad y al gran desarrollo de sus demás sentidos, especialmente el de la vista.

Se trata de un animal altamente gregario, con  un nivel jerárquico en el grupo; incluso al desplazarse en busca de alimento, lo hace en una forma más o menos organizada, comunicándose constantemente con su variado lenguaje, y emitiendo sus gritos de alarma a la menor sospecha de peligro a pesar de su innata curiosidad previa.

Se lo puede encontrar formando grupos de hasta unos veinte a treinta individuos, lo que indica que su situación numérica, al menos en algunas zonas, es todavía favorable. Su conservación en el tiempo tiene directa relación con el futuro de las selvas en las que vive.

Las pariciones son decididamente estacionales, coincidentes con  épocas de lluvia; el periodo de gestación es de 160 días, aproximadamente, dando a luz por lo general una sola cría, rara vez dos.

Estos animales poseen un carácter vivaz y travieso; lamentablemente es una especie bastante buscada para experiencias de laboratorio.

Los monos caí, Cebus apella, ocupan una importante parte de su tiempo buscando alimento de manera muy minuciosa. Fotografía: Matías Chavez.

Sus dimensiones son, en ejemplares adultos, de unos 40 cm  para el largo de cabeza y cuerpo, más unos 50 cm de cola, y un peso de 2 kg para hembras adultas y de 3 a 4 kg para machos adultos; el peso es variable según la época estacional. Su pelaje es de un color pardo rojizo, tornándose más oscuro en sus extremidades y cola. Su penacho es negro o casi negro; en ejemplares adultos una buena porción de su rostro se encuentra desprovista de pelos, así como también las manos y los pies, mostrando su piel una coloración casi negra. El color del pelaje entre individuos es variable, ya sea por su edad, sexo y rasgos particulares.

Una característica morfológica destacable es su cola prensil, a pesar de que su extremo interior se encuentra cubierto de pelos, es como otra mano, ya que la utiliza tanto para asegurar su desplazamiento en las ramas como también para rodear algún objeto de su interés y así acercarlo para poder asirlo con sus manos.

Bibliografía:

Barquez RM, Díaz, MM & Ojeda, RA. 2006. Mamíferos de Argentina, sistemática y distribución. SAREM (Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos). Tucumán.

Canevari M & Vaccaro O. 2007. Guía de mamíferos del sur de América del Sur. L.O.L.A. Buenos Aires.

Ojeda RA, Chillo V & Díaz Isenrath GB. 2012. Libro Rojo: Mamíferos amenazados de la Argentina. SAREM (Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos). Mendoza.

Samaniego JN. 1989. Mamíferos del noroeste. Comisión Bicameral Examinadora de Obras de Autores Salteños. Salta.

 

 

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