El pico del tucán

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¿AVE CON PICO O PICO CON AVE?

Por Elio Daniel Rodríguez

Cuando se ve por primera vez un tucán, puede llamar poderosamente la atención el desmesurado tamaño de su pico en relación al del resto del cuerpo del animal. Quizás, algunos puedan haber pensado alguna vez que parecería ser que, más que un ave con un enorme pico, se trata, en el caso de esta especie, de un pico que lleva pegada un ave.

El notable naturalista español Félix Rodríguez de la Fuente llamó a los tucanes “payasos de la selva”, y afirmó que, siempre simpáticos y juguetones, “el tamaño de sus picos es tal, que el de algunas especies parece demasiado grande para las posibilidades del usuario”. A pesar de su tamaño y su aparente robustez, los picos de los tucanes son relativamente frágiles y se rompen con cierta facilidad.

Se trata de especies exclusivamente americanas y su imagen esta tan asociada a las selvas tropicales de este continente que se han convertido casi en un símbolo de ellas.

El único representante para el noroeste argentino de la familia de los ramfástidos (Ramphastidae), es el tucán grande (Ramphostos toco). El primer naturalista de estas tierras, el jesuita Francisco José Sánchez Labrador, afirmo que lo encontraba parecido a la “quilla de un barco”, y Pablo Neruda, en su Canto General, lo asoció a una “adorable caja de frutas barnizada”.

Los tucanes se distinguen fácilmente de entre la multiplicidad de aves del Nuevo Mundo sobre todo por su grande y hermoso pico. Este es ancho en su nacimiento y se va estrechando hacia el extremo. Tiene los bordes aserrados, y, a pesar de su tamaño, el ave está perfectamente adaptada a su uso.

El pico de tan notable tamaño y colorido del tucán grande es imponente pero muy liviano, ya que debajo de su cubierta la estructura general consiste en una serie de celdillas llenas de aire y constituidas por un entrelazado de fibras óseas, por donde discurren inervaciones olfatorias. En el caso de esta especie, cabe destacar que de los 55 cm totales de longitud del ave, 15,5 cm o algo menos corresponden solamente al pico de las hembras y 16 o un poco más al de los machos, que lo poseen ligeramente más grandes.

Algunos aseguran que el tamaño de pico del tucán es muy útil cuando se trata de alcanzar frutas ubicadas en ramas frágiles o cuando pretende introducirlo en nidos de difícil acceso para robar huevos o pichones de otras aves. Si  bien puede entenderse fácilmente que la necesidad de alcanzar ciertas frutas, huevos o pichones para alimentarse de ellos sea un motivo para la extensión del pico de los tucanes, todavía no queda claro ni el ancho de la base ni las rutilantes coloraciones y diseños.

Algunos aseguran que el pico también le sirve para intimidar a un posible contrincante; las aves cuyos nidos fueron saqueados por un tucán grande raramente se animan  a atacar a los ladrones y solo lo hacen cuando estos han emprendido  el vuelo.  Quizás sea posible, como argumentan otros, que los colores y tamaños de los picos de los tucanes les ayuden en la diferenciación específica, lo que parece poco probable, o que puedan desempeñar alguna función en el cortejo o en la elección sexual. Muchos naturalistas han discutido durante siglos sobre las ventajas y desventajas que representa un pico semejante y el uso concreto que los tucanes dan a la enorme estructura, pero las discusiones persisten y el pico del tucán aún no es un caso cerrado.

Detalle de la cabeza y base del pico de un tucán grande. Fotografía: Elio Daniel Rodríguez.
Detalle de la cabeza y base del pico de un tucán grande. Fotografía: Elio Daniel Rodríguez.

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