La ancañoca o hichar

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♦ UNA PARÁSITA ANDINA

♦ Los tres escritos que se reproducen a continuación se refieren a una planta particular, que los lugareños de nuestros Andes llaman ancañoca o hichar, y que la ciencia ha bautizado como Ombrophytum subterraneum. El primero de los trabajos, que narra aspectos sumamente interesantes sobre la planta y la manera de hallarla, es de autoría de Manuel Puca, habitante de las alturas andinas de Jujuy. El segundo escrito, presentado a manera de pequeña anécdota, pertenece a Elio Daniel Rodríguez y se refiere a un encuentro con un quirquincho andino que consumía con entusiasmo una ancañoca. En el tercer trabajo, Lázaro Juan Novara y Elio Daniel Rodríguez brindan datos sobre el orden al que pertenece la especie, el de las Balanophorales, y sobre su biología y usos medicinales. 

Ambiente propicio para el desarrollo de la ancañoca o hichar, Ombrophytum subterraneum. Fotografía: Manuel Puca.

♦ EL HICHAR

♦ Por Manuel Puca

♦ 19 – 05 – 2019

♦ Es “hichar” el nombre con el que conocí a esta especie desde muy chico, y fueron mis padres, doña Manuela y don Teófilo, los que me enseñaron a cosechar el “fruto de la vaca tola”, a la que también llamamos simplemente tola. La chijua y la rica-rica también dan ancañoca, pero lo que más abunda es la ancañoca de la vaca tola o tola.

Esta planta, a la que entendíamos como el “fruto de la tola”, también suele recibir los nombres de “ancañoca” (denominación quechua que se emplea en distintas regiones de la Puna jujeña), “ankañoka” (en aymara) y “durazno” o “golosina del altiplano boliviano”.

El joven Ramiro, acompañante de Manuel Puca en la excursión de búsqueda de la ancañoca, sostiene una planta. Fotografía: Manuel Puca.

En cumplimiento de un pedido de mi amigo Elio Daniel Rodríguez, para que cuente algunas cosas que tienen que ver con el paisaje de la puna de Jujuy en donde habito, es que fui a buscar nuevamente esta planta la cual encontré y extraje en la Finca “Manuel Carrera”, en Abra Pampa (Capital de la Puna), departamento Cochinoca, provincia de Jujuy.

Quiero destacar que el pueblo de Abra Pampa, ubicada a unos 3.500 msnm y fundado el 31 de agosto de 1883, fue llamado en aquel momento “La Siberia Argentina”, pero tal denominación no prosperó y terminó imponiéndose el nombre con el que, desde más antiguo aún, era conocido el lugar entre sus pobladores, es decir, Abra Pampa.

Durante el mes de marzo y hasta mediados del mes de abril es el tiempo de “cosecha”; entonces se puede extraer el hichar, fundamentalmente donde hay presencia de tolares.

Ancañoca, Ombrophytum subterraneum. Fotografía: Manuel Puca.

Para extraer el “fruto de la tola”, debe primeramente reconocerse el terreno donde crece, ya que el hichar o amañoca maduro agrieta la tierra cerca de la tola. Allí se cava, dependiendo la profundidad del tamaño del “fruto” que finalmente encontremos. Luego se sacude la planta para que caigan las semillas y se tapa el hoyo.

Lo que se aprovecha para comer es el “tronco”, que tiene un sabor agridulce, mientras que la papa es utilizada en medicina natural.  Cuando era yo pequeño solía comer ancañoca junto a mi padre y mis hermanos, Café y René; en aquella época había mucha tola. La tola fue el combustible de los paisanos de estas zonas rurales, y los que vivían en los pueblos la hachaban y cargaban en camionetas o camiones medianos para su propio consumo o para la venta. Hoy eso ha cambiado, porque está prohibida la extracción de tola y las autoridades policiales controlan que no se deprede esta planta.

Esto es, en síntesis, lo que puedo contar acerca del hichar, y todo su conocimiento empírico se lo debo a mis padres.

La actividad del naturalista no está exenta de riesgos, como se ve en esta imagen de Manuel Puca cayendo de espaldas sobre una tola después de haber hallado la ancañoca que buscaba. Fotografía: Ramiro Rodríguez.

Así se  encuentra la ancañoca: 

Un hichar o ancañoca maduro agrieta la tierra cerca de una tola. Fotografía: Manuel Puca.
Donde se encuentra la tierra agrietada se cava, dependiendo la profundidad del tamaño del “fruto” que finalmente encontremos. Fotografía: Manuel Puca.
Por último se sacude la planta para que caigan las semillas y se tapa el hoyo. Fotografía: Manuel Puca.

Agradecimiento especial:

A mi nieto, Ramiro, que me acompaño en la Semana Santa de 2019 a buscar el “fruto de la tola” y me tomó una foto mientras yo caía sin querer encima de la planta.

♦ EL QUIRQUINCHO GOLOSO

♦ Por Elio Daniel Rodríguez

♦ 19 – 05 – 2019

Quirquincho andino, Chaetophractus nationi, comiendo una ancañoca “inmadura”. Fotografía. Elio Daniel Rodríguez.

♦ Nos desplazábamos por encima de los 3000 msnm, por un paisaje de arbustos bajos y cardones del oeste de la provincia de Salta, cuando un quirquincho cruzó rápidamente la ruta. Inmediatamente nos detuvimos, por cuanto queríamos saber a qué especie pertenecería el espécimen y si, confirmando nuestras sospechas, se trataba de un quirquincho andino, Chaetophractus nationi. Descendimos del vehículo y nos dispusimos a perseguir al animal pero este, sorpresivamente, se quedó quieto, algo, pero no mucho, oculto entre la vegetación. Le tomamos unas fotografías desde nuestra posición y resolvimos hacer el intento de capturarlo un momento para tomarle medidas, sobre todo del escudo cefálico, lo que nos indicaría, casi sin margen de dudas, si se trataba de la especie que pensábamos. Observamos en ese instante que aparentemente estaba comiendo algo, y quieto como estaba, no fue difícil atraparlo. Eran los inicios del mes de marzo, y ese quirquincho andino, probablemente absorto  en la degustación de un bocado que disfrutan también las personas, decidió quedarse quieto y seguir comiendo, enfrentando riesgos, por supuesto, pero maravillado con su “tesoro” alimenticio, una ancañoca inmadura.

Elio Daniel Rodríguez sostiene un quirquincho andino, Chaetophractus nationi. Fotografía: Juan José Rodríguez.

♦ LAS BALANOPHORALES

♦ Por Lázaro Juan Novara y Elio Daniel Rodríguez

♦ 19 – 05 – 2019

♦ Las Balanoforales (Balanophorales) constituyen un pequeño orden de Dicotiledóneas compuesto por plantas holoparásitas, es decir, parásitas obligadas que carecen de clorofila y no fotosintetizan sus propios elementos, dependiendo por completo del hospedante, o sea, del organismo al que parasitan. El orden incluye a una sola familia: la de las Balanoforáceas (Balanophoraceae), que presentan aspecto vegetativo similar a las Rafflesiaceae y a las Hydnoraceae. Como dato interesante puede agregarse que a la familia Rafflesiaceae pertenece la especie Rafflesia arnoldii, que crece en los bosques húmedos del sudeste de Asia, es considerada la flor más grande del mundo y posee un característico olor desagradable relacionado con su polinización entomófila. Algunos autores incluyen a la familia de las Balanoforáceas en el orden Santalales. En cuanto al género Balanophora, hasta mediados del siglo pasado se lo confundió con verdaderos hongos.

Ombrophytum subterraneum. La raíz que emerge del cuerpo es del hospedante. Material recolectado en cerros al Este de Tilcara (Jujuy). Fotografía: Lázaro J. Novara.

Se trata de plantas subterráneas, que atacan solamente las raíces de los hospedantes, casi siempre dicotiledóneas lignificadas, árboles o arbustos en los que producen protuberancias o agallas por hipertrofia de sus raíces. Llegadas las condiciones favorables para la reproducción, el tejido endotrófico,  que penetró en el hospedante, desarrolla hacia el exterior del mismo y debajo del suelo un cuerpo  carnoso semejante a un basidiocarpo, o sea, parecido al cuerpo fructífero de los basidiomicetos (hongos), muchas veces de aspecto faloide,  desprovisto de hojas o con hojas abortadas, escamosas. La inflorescencia es globosa o elipsoide y consta de un receptáculo en el que se insertan numerosísimas flores muy pequeñas, casi siempre microscópicas e imperfectas. Las estaminadas son apétalas o monoperiantadas, con uno o pocos estambres. Las pistiladas se reducen  a un ovario súpero con un lóculo y un óvulo péndulo indiferenciado, en cuyo interior se emplaza un saco embrionario en un tejido nucelar sin tegumentos ni micrópilo. La polinización es anemófila o zoófila, principalmente producida por hormigas. El fruto es abayado o drupoide con semillas endospermadas.

Flores de Ombrophytum subterraneum. La izquierda en corte longitudinal. Fotografía: Lázaro J. Novara.

En esta familia existen unas 100 a 120 especies reunidas en 18 géneros de los trópicos de América, África, Asia y Australia. A la Argentina llegan 2 géneros con unas 5 especies, entre las que se destacan Lophophytum mirabile Schott & Endl. subsp. bolivianum (Wedd.) B. Hansen., “flor de piedra”, presente en Orán y Tartagal. Otra especie de esta familia es Ombrophytum subterraneum (Aspl.) B.Hansen, “ancañoca”, que vive en la Puna de Salta y Jujuy. Esta especie posee flores enormes, perfectas (hermafroditas), de hasta 17 mm de longitud. La infrutescencia es carnosa y comestible, y se la usa como medicinal para hígado y riñón.

Otra especie de Balanophoraceae: Lophophytum mirabile ssp. bolivianum. La porción superior presenta flores estaminadas (masculinas), la media, flores pistiladas (femeninas) y la inferior el cuerpo bulboso cubierto de hojas triangulares atrofiadas, escamosas. Ejemplar proveniente del Departamento San Martín, cerca de Tartagal. Fotografía: Lázaro J. Novara.

♦ Glosario: 

Anemofilia: Anemófila, polinización por el viento, como en los pinos.

Apétala: Desprovista de pétalos.

Dicotiledóneas: Que tienen dos cotiledones, siendo los cotiledones las primeras hojas de laplanta.

Estambre: Elemento constitutivo del androceo en las Angiospermas, compuesto por el filamento (generalmente)  y la antera, donde se forma el polen.

Estaminada:Flor masculina, que posee solamente el ciclo de estambres y que carece de gineceo.

Gineceo: Porción femenina o pistilada de la flor, compuesta por los carpelos y que contiene los óvulos.

Imperfecta:Unisexual. Dícese de la flor que tiene todas las partes masculinas o todas las femeninas, pero no ambas en la misma flor.

Lignificada:Leñoso, con consistencia de leño.Se aplica a las membranas celulares en las que se ha depositado lignina, aumentando su volumen y rigidez.

Lóculo: Cavidad de un órgano.En el ovario, lugar donde se emplazan la placenta y los óvulos.

Micrópilo:Poro o apertura en el ápice del tegumento del óvulo por el cual penetra el tubo polínico antes de la fecundación.

Monoperiantadas: De perianto simple o sencillo, siendo el perianto la envoltura externa que protege al ovario y/o los estambres.

Pistliada:Flor femenina, sin estambres, provista solamente de pistilo (gineceo).

Súpero:Todo órgano o estructura que vive por encima de otra, hoy el término está casi restringido a la posición del ovario cuando se halla libre, unido al tálamo solo por su base.

Zoófila: Planta en cuya polinización intervienen animales.

Bibliografía: 

Burkart, A. 1949. La BalanoforáceaLophophytumleandri y apuntes sobre una especie vecina en Salta. Darwiniana 9: 169-172.

Font Quer, P. 1975. Diccionario de botánica. 1 Vol. 1244 pp. Ed. Labor. Barcelona.

Hansen, B. 1980. A monograph of the neotropical Balanophoraceae. Fl. Neotropica 23: 1-81, f. 1- 29.

Novara, L. J. 1997. On. Balanophorales. enGuias Ilustradas de Clases. Aportes Botán. de Salta Ser. Didáctica 4 (8): 1-8.

Sleumer, H. 1954. Die BalanophoraceenArgentiniens. Bot. Jahrb. 76: 271-280.

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