♦ CON LARGA TROMPA Y FRONDOSA COLA

♦ Texto: Jorge Néstor Samaniego ♦ Fotografías: Ossian Lindholm y Elio Daniel Rodríguez

♦ El oso hormiguero es un animal que suele vivir en zonas de bosques algo achaparrados y sobre todo en llanura. Tiene hábitos totalmente terrestres y su desplazamiento es bastante pausado, aunque al ser molestado, emprende un galope bastante ágil; cuando decide enfrentar al enemigo se sienta sobre sus cuartos traseros, entreabriendo sus poderosos brazos y haciendo ostentación de sus manos, armadas con sus destacables uñas falciformes, para tratar de apresar en un abrazo mortal a su probable adversario, emitiendo al mismo tiempo un resoplido que denota su molestia momentánea. Es esta la única manera de defenderse de este animal, ya que se encuentra totalmente desprovisto de piezas dentales.

Oso hormiguero
Fotografía: Ossian Lindholm

El oso hormiguero se mantiene activo tanto de día como de noche, aunque en zonas bajo influencia humana lo hace por la noche, durmiendo gran parte del día, acurrucado en el suelo, en medio de la vegetación, lo más tupida posible, y utilizando su desarrollada cola para cubrir todo su cuerpo a manera de abrigo.

Tiene por costumbre deambular por el campo siempre solitario, salvo en época de celo o de cría, en que la hembra lleva su cachorro sobre sus espaldas, acompañándolo durante casi un año.

Las crías nacen, por lo general, a comienzos de la primavera, luego de una gestación de unos 190 días; por regla general suele nacer un solo cachorro con un peso aproximado de 1,5 kg, alcanzando su completo desarrollo recién a los dos años.

El tipo de alimentación que prefiere son las hormigas, pero solo algunas especies de acuerdo a la zona donde habita; las termites también le resultan muy agradables. La forma en que se alimenta es muy peculiar, ya que suele introducir su larga lengua (50 cm) por orificios que él mismo practica con sus uñas en el hormiguero, para luego retraerla con las hormigas o termites adheridas a ella gracias a su viscosa saliva o prendidas en actitud defensiva con sus propias mandíbulas a la lengua del oso. Esta acción se repite incesantemente puesto que la mayor parte de la actividad de este animal recae en la búsqueda de alimento, detectándolo gracias a su desarrollado olfato. Además, suele capturar ocasionalmente algún gusano o larvas de coleópteros.

Su pelaje es bastante rústico y largo, llegando a medir en el dorso de 15 a 20 cm; alcanza su máxima longitud en la cola, con unos 40 cm de largo, presentando la cerda en esta zona una forma aplanada.

Su coloración es gris matizado, con una característica banda negra que atraviesa el pecho, pasando por los flancos hasta la espalda, y bordeada en su límite superior por una franja blanca algo indefinida.

Oso hormiguero
Fotografía Elio Daniel Rodríguez

El cuerpo de esta especie es robusto y aplanado lateralmente; sus brazos son musculosos y las manos, además de poseer uñas, tienen una almohadilla ubicada al costado de cada una de ellas, sobre las que se apoyan. El tren posterior es algo menos fornido que el anterior y su patas son netamente plantígradas. Su cuerpo llega a medir aproximadamente 1,30 m, más unos 80 cm de cola, con un peso de unos 20 kg. La cabeza reúne características típicas exclusivas de esta familia, de forma tubular y perfil convexo; posee ojos y pabellón auricular muy poco desarrollados a diferencia del olfato.

En Argentina la especie está presente en el norte, habitando territorios de las provincias de Salta, Chaco, Formosa y Misiones.

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